El sistema de instalación de aplicaciones de Linux es fantástico. Se selecciona una aplicación de los repositorios, se hace clic y en unos instantes (dependiendo de la conexión a Internet que poseas) la tienes instalada.
El problema se plantea cuando se quiere instalar una aplicación que no está en los repositorios. En ese caso habrá que instalarla en la mayoría de los casos desde las fuentes. Por experiencia personal, tengo mi propio proyecto de software libre, esto es imposible para la mayoría de usuarios que sólo quieren el ordenador para "usarlo".
Comentarios recientes
hace 1 hora 7 mins
hace 1 hora 7 mins
hace 1 hora 8 mins
hace 1 hora 8 mins
hace 1 hora 8 mins
hace 1 hora 8 mins
hace 1 hora 9 mins
hace 1 hora 9 mins
hace 1 hora 9 mins
hace 1 hora 9 mins